Monday, December 22, 2008

primer día de ausencia


ya nada te despierta, amigo

Este sol fronterizo
acercándose tímido a entibiarnos
el recién inaugurado invierno
no te abrirá los ojos
"Descanse en paz", dirán algunos
mientras otros hablarán de un sueño eterno
Si hubiera posibilidad de hacerlo
si la vida no fuera este acercarse estación a estación
indefectible y fatalmente
hacia esa nada que llamamos muerte
tú estarías de pie como solías
luchando por una eternidad inexistente

ya nada te despierta amigo
Y empiezo a descubrir tu ausencia


(a José Luis Giménez-Frontín, que ha muerto ayer al mediodía)

10 comments:

Antonio Tello said...

¡cuanto echaremos de menos al amigo!

ALMA said...

Descubrir ausencias es de las pocas cosas que nos hacen más viejos pero no más sabios.

Un saludo.
Bien por aquellos que luchan por una eternidad inexistente.

Gise =) said...

Que hermoso homenaje a tu amigo...pero como siempre creo los que escriben libros qu eotrso compramos nunca mueren solo se hacen invisibles por un tiempo porque su alma queda en cada parrafo escrito...
Besitos amore!!!!

Anonymous said...

Gracias, amore, por escribirle el poema, por estar ahí. Él está conmigo, suena a pelicula pero es así, lo triste es que ya no hay ningún sitio donde buscarlo y no puedo llamarlo para que me ayude y consuele como hacía siempre. Después de veintidós años sin separarnos, ha muerto él y con él una gran parte de mí. Gracias. Pilar

el objeto a said...

Querido, me enteré de la partida de José Luis unos días después de escribirte el último mail... y me quedé sin palabras, imagino que la ausencia es grande, lo siento mucho,

besos,
vanessa

morgana said...

La muerte empieza cuando perdemos en nuestra memoria todo rastro del fallecido.
Los muertes que yo recuerdo no mueren, viven acá, de las entrañas para adentro.
Te mando un beso grande, que tu año sea maravilloso... ojalá para el mundo entero sea así.
Muy buena compañía la tuya durante el año, y es en serio que lo digo.
Besos, M.

Ricardo Guadalupe said...

A mí hay "ausencias" que me dan muchísima fuerza (mi abuela, ese amigo que ya no está, aquella chica de la que estuve enamorado). Pero será entonces que no los siento ausentes, sino muy presentes. Luego está la tristeza, y el echar de menos, y eso hay que trabajarlo, para que a uno no le afecte. Yo me quedo con esos instantes que compartí con ellos y que son lo más aproximado que he conocido de la eternidad. La eternidad se nos revela en esos instantes para permanecer en nosotros siempre.
Un abrazo

cacho de pan said...

no suelo contestar los comentarios de este post, aunque agradezco enormemente que a alguien le interese leer estos poemas.
Un abrazo enorme para todos.

ALMA said...

Y la ausencia (en este caso la tuya en el blog) nos deja huerfanos de poesía.

Saludos

Vulcano said...

Siempre sentiremos su ausencia, siempre!

besos,

Vulcano,