Sunday, June 29, 2008

vértigo compañero


¿Cómo es, me has preguntado, este lugar que ocupo?
No es ningún agujero en medio del espacio;
es un pequeño espacio rodeado de vacío
En él, una baldosa o dos, muy poca cosa,
estoy tratando de mantener el tipo:
una incierta, más bien descuidada
elegancia en las maneras,
la sonrisa en los labios,
espontánea, dispuesta,
y la palabra fácil después de los silencios
demasiado esporádicos.
Alguna vez lejana, hace un montón de tiempo,
cabalgué en cuatro patas,
me arrastré como pude,
fui izado hasta los cielos
por dos brazos muy fuertes
y un calor conocido que supuse paterno.
Crecí como se crece:
lentamente, hacia arriba
(ensanchar los costados tiene diversos nombres;
ninguno crecimiento)
y a medida que el suelo iba quedando lejos
le temí a las caídas y se engordó el recelo;
por miedo a tropezar me aferré a lo estable
y cometí el pecado del arrepentimiento.
Mi espacio no ha crecido; es imposible, dicen,
hacer crecer lo ajeno.
El otro, el circundante,
agranda sus fronteras, engrosa su jactancia,
va devorando aquello que antes me rodeaba.
Más tarde o más temprano deseará verme lejos,
pedirá para sí nuevamente
esa parcela mínima por un tiempo alquilada,
disolverá mi historia.
Sin gastar ni un adiós con tan vulgar presencia,
borrándome del mapa
me volverá pretérito.

13 comments:

Gise =) said...

"Por miedo a tropezar me aferré a lo estable y cometí el pecado del arrepentimiento" me encantó esa frase, me siento identificada...
eres un poema Cacho, y me gsuta mucho lo que escribes!!!!!
Besotes y feliz semana!!!!!!

Enredada said...

crecí como se crece...
soy como tengo que ser...
GENIAL!

estnoM said...

Sublime!

cacho de pan said...

gise, enredada, estnom: gracias por tres y un abrazo a cada una.

María said...

Muy bonito tu espacio.
Voy llegando apenas hasta acá; me daré el tiempo de leer poco a poco lo que tienes para mí.

Saludos

cacho de pan said...

maría: tómate tu tiempo...y gracias

3a said...

Me duele, me entusiasma, me impresiona leer esa palabra plena surgiendo de ese espacio rodeado de vacío.
Un lugar pequeño en el que hay que mantener el tipo, pues es verdad, a veces no es tan fácil cuando la jactancia de algunos devora nuestro espacio.
Te envío mi cariño

Elisa said...

"a medida que el suelo iba quedando lejos
le temí a las caídas y se engordó el recelo;
por miedo a tropezar me aferré a lo estable
y cometí el pecado del arrepentimiento."

Hola, me ha encantado tu nuevo poema, tan reflexivo, todos podemos vernos reflejados en ese ir creciendo que relatas.

Un fuerte abrazo.
*elisa*

Palbo said...

Sonrisa blanca con olor :D

Espectadora said...

"... por miedo a tropezar me aferré a lo estable
y cometí el pecado del arrepentimiento".
Me identifico Cacho.
Me encantó la trayectoria en forma de poema.
Besos

cacho de pan said...

3a, Espectadora, Palbo, Elisa: estoy de vacaciones, intermitentes, como me gustan a mí...

gracias por todas vuestras palabras-cariño

iré respondiendo cuando vuelva
abrazos

Adriana Lara said...

muy poderoso y contundente. Bien, Cacho de Pan (me encanta tu nombre)

Jose Hernández said...

Hermosos versos... cuando la voragine otoñal me lo permita, retomaré más pausadamente la lectura de tus poemas. Un saludo