Sunday, June 09, 2019

BAJO EL AGUA

Dos cuerpos jóvenes juegan en el río.

Bajo el agua
(Nadie sabe lo que sucede
bajo el agua)
Un brazo dibuja un arco y lo transita
con la precisión de una flecha en el espacio
La mano se abre paso
bajo la turbia superficie clara

Uno de los cuerpos retrocede en el rechazo
El otro avanza, perturbado en su deseo


Sunday, July 26, 2015

Memoria de Enrique



La memoria, huidiza, opaca, transitoria, me engaña otra vez con sus mentiras.

Volverá -me dice-, volverás a verlo.
Te reirás con él como lo hacían antes: un mediodía de sol y cafés a la intemperie
en una esquina cualquiera de esa isla sin ángulos ni esquinas.
Con ese gesto que ahora ya no encuentras se acercará a tu mesa y charlará contigo.
O habrá un cine, y una pequeña pantalla donde sombras, no siempre de la China,
proyectarán lucecitas de color sobre vuestras fantasías.
O los tres pinos retorcidos por el viento, al lado mismo de ese mar ajeno de color turquesa, te verán sonreír mientras él se acerca.
No importará el entorno.
¡Hola!, te dirá sin más, como si nunca se hubiera ido para siempre.
Llevará una camisa sin cuello, de tela labrada y rayas muy finas, ¿la recuerdas?
Lo verás frente a ti, absorbiendo distraído el humo gris hasta la última hebra de tabaco.
O la mano en la boca con expresión de susto, y el cigarrillo preparándose para escapar de sus dedos, de la misma punta de sus dedos... sostenido con asco y con rencor,
deseando que por fin se aleje de su mano.

Volverá, ya verás.
Golpeará en tu puerta, te gritará desde la calle.

Estás muerto, le digo. Está muerto, me repito.
La memoria es, además de engañadora y turbia, zalamera y caótica.

Thursday, July 23, 2015

papelito



El cielo es un espejo de mi alma
rasgada por las aristas
del recuerdo.
El horizonte,
una bruma enardecida
por las brasas aún humeantes del día que se apaga.


 

Friday, June 19, 2015

My name is Dante


No era el paraíso, quién lo duda
Era el infierno el que a mi nombre acompañaba 

Thursday, May 28, 2015

Papiro

la piel,
ese papel sensible sobre el que escribo mis memorias


(Texto de Dante Bertini, Foto de Meffre y Marchand)

 

Sunday, April 12, 2015

LA DOBLE SOMBRA, ANTOLOGÍA.


Sobre el libro:
La doble sombra, de Antonio Tello y José Di Marco, 
presenta un mapa de la
poesía contemporánea argentina, una
compilación que reúne una treintena de
los más relevantes poetas argentinos vivos,
entre los cuales se encuentran aquellos
que han desarrollado sus obras tanto en el país
profundo como en latitudes extranacionales.
Ellos son:
NEUS AGUADO, JORGE AULICINO,
MARCOS RICARDO BARNATÁN, DIANA BELLESSI,
NONI BENEGAS, HÉCTOR BERENGUER,
DANTE BERTINI, JORGE BOCCANERA,
SUSANA CABUCHI, MARÍA CALVIÑO,
CLAUDIA CAPEL, LEOPOLDO TEUCO CASTILLA,
LUISA FUTORANSKY, JONIO GONZÁLEZ,
OSVALDO GUEVARA, TERESA LEONARDI,
TERESA MARTÍN TAFFAREL,LEONARDO MARTÍNEZ,
EDUARDO MOSCHES, HUGO MUJICA,
ALEJANDRO NICOTRA, MARÍA NEGRONI,
RAFAEL FELIPE OTERIÑO, RICARDO POCHTAR,
MERCEDES ROFFÉ, MARIO SATZ,
OSÍAS STUTMAN, SANTIAGO SYLVESTER,
ALBERTO SZPUNBERG, CARLOS VITALE


  

Wednesday, April 01, 2015

Trasiego de Armas

 
narcolepsia del espíritu
-desmayo-
desamparo de la razón
que
-trashumante-
acapara atención para su rasgo

(Dante Bertini, 2015, Eixample)

ESTACIONAL

 
 
Pesaroso, el otoño aprimavera
la caída del año
en su madurado octubre
 
Flor postrera que,
temiendo el ardor del mediodía
se inclina hacia la pesadillesca
sinrazón del frío

(Dante Bertini, 2014, Buenos Aires / Foto de Andrés Serrano)

Sunday, March 22, 2015

quise, quiero, quisiera

Como querer,
quisiera ser la mujer rubia con pinta de extranjera
que espera a la puerta de un hotel vestida en negro fiesta 
con sandalias de tacones altísimos, el pelo recogido en trenza
y una apenas disimulada esperanza en su mirada clara

quisiera ser el niño que se alegra porque ha logrado empatar
en algún estúpido juego de mesa
y al mismo tiempo ser su compañero de gafas 
quien, sin ninguna piedad y con maliciosa alevosía
hubiera preferido terminar como ganador absoluto del enfrentamiento

quisiera ser una de esas dos amigas perfumadas que se llevan del brazo
por la calle Aribau mientras ríen a carcajadas de algún chiste tonto
o las que todavía esperan su llegada en la mesa de un bar
bebiendo a sorbos ansiedad con hielo frente a la tardanza de las retrasadas

quisiera ser el botones moreno del hotel que hay al lado de mi casa
todo él terso, medido, abotonado
y para el que bondad y simpatía son virtudes compatibles
con la hospitalaria discreción y la silenciosa eficacia


quisiera ser el dueño de algún perro feliz, y también, 
por qué no, ser el perro que ríe y colea a su lado


quisiera ser el adolescente enamorado del amigo 
que sin querer lo ha enamorado
y ser el al mismo tiempo el inocente seductor  
que lo ata sin delatar deseos a su invisible carro


Quisiera ser el mirlo que desafía mi vértigo desde el borde de una cornisa 
para un segundo después burlarse de mis aprensiones 
balanceándose al ritmo de su pequeño corazón 
sobre una erizada hoja de palmera 
y mientras lo imagino mensajero de tu alma lejana
quisiera ser el árbol, la cornisa, el pájaro,
sus juegos alados o cualquier otra cosa ligera, aérea, muy volátil
que se pose a tu lado.


quisiera serlo todo, todo, todo,
todo y cualquier cosa
menos este desesperanzado ser
atormentado, triste,
taciturno, sombrío, 
que no puede olvidarte


julio de 2012, BCN

Demonio sin tridente


Un alguien sin tridente abrió mis ojos

me hizo conocer el mar, la luna

entró a mi cuerpo desde sus caderas

se hundió en mi alma desde su cintura

Yo no nací en un barrio con geranios

ni en una casa abierta a un campo arado

mi soledad de niño estuvo siempre

rodeada de sonidos y de asfalto

No hubo personajes de leyenda

sí amigos nada más doblar la esquina

Los Otros fueron una masa informe

ocultos tras sus ropas de fajina

Sentado en una mesa me recuerdo

rodeado de papel y lapiceras

las siestas, que eran largas, las gastaba

soñando con un alma compañera

Jugaba con mi sombra en los rincones

charlaba con mi doble en los espejos

luchaba por llegar a esas alturas

que por entonces me quedaban lejos

Miraba, desde atrás de los cristales,

la calle, que encontraba como al mundo:

lejana, muy variable, ajena y ancha;

un escenario torvo con actores mudos

Un ángel al final rompió los sellos

y entraste tú con tu sapiencia oscura

a revelarme historias ignoradas

a dejar huella sobre la arcilla húmeda

Un alguien sin tridente abrió mis ojos

me hizo conocer el mar, la luna

entró a mi cuerpo desde sus caderas

se hundió en mi alma desde su cintura

 

 

 

dante bertini, barcelona

marzo de 1998

Saturday, November 29, 2014

VOLVERÍA

VOLVERÍA

Volvería...
Si supiera que todavía estás allí,
esperándome,
parado ante la misma puerta
y la puerta estuviera en su lugar primero,
enmarcada en su marco,
encastrada aún en sus quejosos goznes.
Si existiera todavía aquella casa
en la misma esquina,
con el mismo balcón y el mismo árbol,
yo volvería.

Volvería, sí,
si pudiera encontrarte caminando por la misma calle,
si pudiera sentarme a conversar contigo como antes,
asustado yo de tu energía desbocada,
cabalgando vos en ella, sin importarte nada.
Volvería, sí que volvería.
Si pudiera traspasar ese portal que se abría quejumbroso
ante todos los inevitables regresos de mi infancia;
si pudiera trepar por la escalera,
atravesar las puertas,
desandar los pasillos en damero con los pies en diagonal,
como un caballo desnortado,
la respiración contenida por el miedo de la posible pérdida,
agitado todo yo por la ansiedad de la llegada,
hasta encontrar,
como un milagro,
a mis padres esperándome,
juiciosos y enjuiciantes,
reprendosos,
ante la mesa familiar recién servida.


Volvería,
sin dudar ni un segundo,
volvería,
si la casa que fue
fuera mi casa
y no un campo yermo, desolado
donde de aquel que fui no queda nada.


(Publicado en "La doble sombra, Poesía Argentina Contemporánea". Editorial Vaso Roto, México 2015) 

Tuesday, October 28, 2014

Paisaje

LOS ÁRBOLES CAEN, SOMBRÍOS,
SOBRE LAS HOJAS MORIBUNDAS DEL OTOÑO.

Monday, July 21, 2014

DESEO

 
Quisiera ser el mirlo que desafía mi vértigo desde el borde de una cornisa 
para un segundo después burlarse de mis aprensiones 
balanceándose al ritmo de su pequeño corazón 
sobre una erizada hoja de palmera 
y mientras lo imagino mensajero de tu alma lejana
quisiera ser el árbol, la cornisa, el pájaro,
sus juegos alados o cualquier otra cosa ligera, aérea, muy volátil
que se pose a tu lado.
 
(Publicado en "La doble sombra, Poesía Argentina Contemporánea". Editorial Vaso Roto, México) 

Tuesday, April 15, 2014

de ERATO, ANTOLOGÍA DE POESÍA ERÓTICA

 
 
 
 
 

EROS DESENCADENADO EN SU VERSIÓN COMPLETA: http://www.barcelonareview.com/22/s_db.htm

Café Central, 20 años.

 
 
 
 
                Un proyecto de Antoni Clapés y Víctor Sunyol.
                Gracias.

Monday, April 14, 2014

Rambleando, un tango.

Tengo varias versiones con pequeños cambios. Esta -incluida en esa gran enciclopedia de la música bonaerense que es TODO TANGO (http://www.todotango.com/spanish/las_obras/Tema.aspx?id=T9%2FWnKMRYao%3D)
- es la que se leyó, y bailó, ayer, 13 de abril de 2014, en el Auditorio AXA, durante el espectáculo "Barcelona capital del tango", de Silvia Lezcano.                    
Rambleando
Tango 2000
Música: Gabriel Jacovskys
Letra: Dante Bertini
 
Desde su frío pedestal rodeado de leones
Colón señala con un dedo tieso
aquel sitio lejano, aquel lugar perverso,
donde, sin darme cuenta, yo olvidé tu amor.

Las tres y un poco más de algún otoño triste:
Aquí voy yo, los pies y el corazón Ramblas abajo…
Oigo a la gente hablar mil lenguas que no entiendo,
llevan caretas de odalisca o de payaso,
y aunque la tarde es tibia y sin aristas
es noche oscura para el alma sin descanso.

La madrugada, por cambiar, cambió de horario
y pese al sol que asoma tibio tras las casas,
veo dormirse la esperanza entre mis manos,
escapa mi alma hacia tu alma con los barcos;
vuelan mis ojos, confundidos, con los pájaros.

Las tres y poco más de alguna tarde triste.
Aquí voy yo, los pies y el corazón Ramblas abajo,
fingiendo que conozco otro camino
que no lleve fatalmente hasta ese cuarto
donde tu ausencia, agazapada como un tigre,
crece en las sombras, me desgarra el corazón.

Desde su frío pedestal rodeado de leones
Colón señala con un dedo tieso
aquel lugar lejano, aquel sitio perverso,
donde, sin darme cuenta, destrocé tu amor.

Wednesday, April 09, 2014

De buenos aires (dos mini poemas)

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

1)
De vos sólo recuerdo esquinas:
Boedo y San Juan,
Serrano y Güemes,
Rivadavia y Salguero,
Corrientes y Talcahuano,
Paraguay y Córdoba,
Sarmiento y Montevideo.
Esta ciudad donde alguna vez viví
y en la que todavía vives
es una ciudad de encuentros.
¿Por qué entonces te he perdido?
Tanto
como para no reencontrarme
ya nunca más contigo.



2)
Urbe del Sud, ubre divina,
me amantas como al hijo que fui,
y yo,
niño que soy,
absorto,
trago tu leche melosa y dulce,
salobre y agria,
me alimento con la húmeda caricia
de tus calles ásperas
y al ritmo de tu estruendo sin silencios,
sin apenas darme cuenta,
crezco.

 

Tuesday, September 03, 2013

Memoria en construcción


Hay días como este en los que siento ganas de escribirme
y, sintiendo como siento, me dispongo, sin discutir, a hacerlo.
Contándome te cuento, no tengo otra manera de compartir mi vida.
En días tan oscuros como este mis pensamientos son claros, acuciantes
y al mismo tiempo frágiles y afilados como dientes de leche;
roen la carne hasta llegar al hueso: me duelen y perturban.
Me estremecen.
Oigo maullar, dolientes, a los gatitos ocultos de la desesperanza,
heridos por la negación de esa caricia necesaria que aunque espero no llega.
Mientras, uniéndose al ruido, rugen salvajes los leones de la furia
por todo lo que para mi desconsuelo
hace tiempo se ha ido.
No son horas ni segundos, no son años;
son gente que he querido y aún sigo queriendo
familiares y amigos, compañeros.
Los muchachos cercanos de las calles de Almagro y los otros del colegio:
futuros sacerdotes del pensamiento impío,
rígidos revolucionarios rojos de aquel partido de siglas en mayúscula
y horizonte de rejas;
los unos y los otros deseando echar un polvo en los tiempos de ocio,
declamando eslóganes ingenuos en todos los demás momentos.
Después -hubo un después, aunque no para todos- crecí por fuera
desmañadamente
y me cambió el paisaje, me cambiaron la vida.
Fue alguna vez y otra, si bien no demasiadas.
Saltando las distancias, huía del siniestro,
encofraba recuerdos,
buscaba diferencias para encontrar iguales.
Madrid o Barcelona;
Londres, París, la ruidosa Nueva York de los ochenta
y un largo espacio blanco en la lívida Ibiza,
color de lienzo intacto, de sudario y de priva.
Paisajes escindidos, personajes extraños,
aislados y contentos,
devorando ensaladas de peyote y de higos,
de destrucción y brevas,
fumándose canutos, saltándose las leyes,
sobreviviendo a-penas con su comercio frágil de traficar papelas
y enhebrar canutillos para enredar turistas.

Hay días como este en que mi vida se llena de fantasmas gentiles
recordándome el tiempo en que ellos aún estaban
y fuimos,
o al menos ahora a mí me lo parece,
muy felices.

(En la foto, Tatiana Pushkin, argentina cosmopolita de Ibiza. Debería cumplir años en estos días.)



Friday, January 04, 2013

sabores


...azúcar candy, 
albahaca y romero,
dulce de chala,
bombón relleno,
cerezas frescas,
pastel de manzana,
leche con miel
y nata agria...

Tu cuerpo.

Imagen de Ralph Crane

Tuesday, September 04, 2012

de rodillas (2a versión)



La función del arte es edificar, reconstruirnos cuando estamos en peligro de derrumbe.
Sigmund Freud.















Cuando era un niño me decían que
si dejaba actuar esa parte incontrolable de mi naturaleza
que ellos llamaban con  displicencia maldad o alevosía
me harían arrodillar sobre sal gruesa:
una práctica de las monjas salesianas
que administraban su justicia doméstica
a espaldas de Dios y con el beneplácito 
de algunos, 
bastantes, 
un montón de hombres.

Poco después, ya lejos de mi casa, 
hundido hasta el mentón en la de ellos,

pálidos curas de sotana negra y alma oscura, 
me hicieron arrodillar sobre la madera rancia de los reclinatorios 
para hacerme perdonar unos pecados 
que ni siquiera había cometido,
y que ellos, 
preocupados por hurgar con manos frías 
entre mis entretelas húmedas,
ansiosos por meter manos donde nadie se había atrevido antes
a meterlas,
decían conocer sólo de oídas.

Paños violetas y cirios encendidos,
sucintas biografías que siempre terminaban en martirio,
coloridas imágenes de cuento que nunca nos miraban, 
que jamás sonreían,
cuerpos flagelados de hombres lasos, moribundos,
de mujeres con los ojos en la nubes y senos en bandeja, 
conformaban nuestra cotidiana y teatral escenografía
El guión, por ser vulgar, no era sencillo:
premonitorias peroratas sobre el destino de nuestras almas becerriles,
pecadoras, 
asándose entre las llamas impías de ese infierno que, 
para mayor desgracia,
siempre se asociaba con mi nombre de pila,
bautismal, por supuesto
No era fácil imitar en nuestra infancia 
a esos santos de mirada voladora, 
distraída,
objetos del placer extremo
en forma de violaciones y torturas, 
hasta el final, fatal, letal castigo.


Por vulgar honestidad o pura tontería,






deberé confesar aquí mismo y ahora, ya lejos del confesionario,
que si bien todos aquellos santos sufridores
un instante después de sus calvarios 
alcanzaban el cielo,
no me parecían un ejemplo a seguir con alegría.
Jamás, en realidad, me resultaron demasiado divertidos.


Pasaron los años y abandoné el colegio salesiano
con sus diarias misas obligadas,
con sus cerúleas, ácidas, moradas realidades 
y sus alucinatorias fantasías.
Pensé que al irme dejaría atrás, 
junto a la sotana roja de los monaguillos, 
santidades, culpas y castigos,
que más allá de esa puerta cerrada a pura cal, sin cantos, 
lejos de sus responsos, sus rosarios y sus sacristías,
podría vivir las horas que tenía adjudicadas a mi nombre 
como algo propio, de mi pertenencia:
un futuro dantesco sin catástrofes,
una dantesca historia sin tragedias ni caídas.

Hoy ha pasado el tiempo y me detengo a recorrer
el álbum de mi vida.
Es demasiado tarde para arrepentirse,
demasiado temprano para llorar sobre la abierta,
inapelable y más que fatal herida.
El dolor está latiendo como un tatuaje vivo bajo esta piel
que habito:
abrasada sin mimo por miles de soles ya apagados,
por un millón de pasos ya pasados,  olvidados, perdidos.




Ilustra "Gonzalo", foto-retrato de Dante Bertini